Ortodoncia en niños: cuándo empezar
- 28 ago
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A veces los papás esperan a que todos los dientes permanentes salgan para pensar en ortodoncia. Y es comprensible: si todavía hay dientes de leche, puede parecer pronto para preocuparse por la posición de la sonrisa.
Pero en algunos casos, revisar la mordida de un niño a tiempo puede ayudar a prevenir problemas que más adelante serían más difíciles de corregir.
La ortodoncia interceptiva busca acompañar el crecimiento de los dientes y los maxilares mientras el niño todavía está en desarrollo. Muchas veces empieza con una revisión, un diagnóstico y una orientación clara para saber si conviene actuar ahora o solo observar cómo evoluciona la mordida.
¿Qué es la ortodoncia interceptiva?
La ortodoncia interceptiva es un tratamiento temprano que se realiza durante la infancia, cuando el niño aún tiene dientes de leche y empiezan a salir algunos dientes permanentes.
Su objetivo es guiar el crecimiento de la mandíbula y el maxilar, corregir hábitos que puedan afectar la mordida y ayudar a que los dientes permanentes tengan mejores
condiciones para salir.
En palabras sencillas, se trata de intervenir en el momento adecuado para evitar que un problema pequeño crezca junto con el niño.
¿A qué edad conviene hacer una revisión?
La American Association of Orthodontists recomienda que los niños tengan su primera revisión con un ortodoncista a más tardar a los 7 años, o antes si los papás notan algo extraño en la mordida, los dientes o el crecimiento facial.
Esto no significa que todos los niños necesiten tratamiento a esa edad. En muchos casos, el especialista solo indicará controles periódicos. Pero si existe una mordida cruzada, mordida abierta, sobremordida marcada, falta de espacio o hábitos como chuparse el dedo, detectarlo temprano puede hacer una gran diferencia.
¿Qué problemas puede ayudar a corregir?
La ortodoncia interceptiva puede ayudar cuando hay señales de que los maxilares o los dientes no están creciendo en una posición adecuada.
Algunos casos frecuentes son la mordida abierta, la mordida cruzada, la sobremordida, el apiñamiento, la pérdida temprana de dientes de leche o los hábitos orales que empujan los dientes, como chuparse el dedo o presionar con la lengua.
También puede ayudar a guiar el crecimiento del maxilar o la mandíbula, crear espacio para los dientes permanentes y reducir el riesgo de daños en dientes que están empezando a salir.
¿El tratamiento se hace en una o dos fases?
Cuando un niño sí necesita tratamiento temprano, muchas veces se trabaja en dos fases.
La primera fase se realiza mientras todavía hay dientes de leche. En esta etapa se busca corregir hábitos, mejorar la mordida, guiar el crecimiento de los maxilares y evitar que un problema avance.
La segunda fase suele hacerse cuando el niño ha crecido más y ya tiene más dientes permanentes. En ese momento, el tratamiento puede enfocarse en llevar los dientes a una posición final más funcional y armónica.
Cada caso debe evaluarse de forma individual, porque no todos los niños necesitan las dos fases.
¿Cuánto dura la ortodoncia interceptiva?
La duración depende del crecimiento del niño, del tipo de problema, del aparato utilizado y de la colaboración durante el tratamiento.
Como referencia general, una primera fase puede durar entre 8 meses y año y medio. Una segunda fase, si se necesita, puede durar entre año y medio y dos años y medio.
Más allá del tiempo exacto, lo importante es aprovechar una etapa de crecimiento en la que ciertos cambios pueden ser más sencillos de guiar.
Señales que los papás pueden observar
Hay señales que pueden indicar que vale la pena hacer una revisión. Por ejemplo, si tu hijo muerde al revés, si sus dientes no cierran bien, si respira mucho por la boca, si ronca, si se chupa el dedo por mucho tiempo, si tiene dificultad para masticar o si sus dientes se ven muy apiñados.
También conviene revisar si perdió dientes de leche demasiado pronto o si algún diente permanente tarda mucho en salir.
A veces los papás sienten que "algo no encaja" en la mordida del niño, aunque no sepan explicarlo. Esa intuición también puede ser una buena razón para consultar.
Revisar a tiempo también es cuidar su futuro
La ortodoncia interceptiva permite observar el crecimiento del niño en el momento adecuado y actuar cuando hay una razón para hacerlo.
Cuando se detecta un problema temprano, muchas veces se puede mejorar el pronóstico, reducir tratamientos más complejos en el futuro y acompañar mejor el desarrollo de la sonrisa.
Si tienes dudas sobre la mordida de tu hijo, agenda una Consulta dental por WhatsApp al +52 155 2685 4906 y recibe una orientación cercana para saber si es momento de una revisión de ortodoncia.
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